Pero no

No lo vio venir. Quizás si su concentración se hubiera posado sobre su entorno, lo advertiría. Pero no. El ataque llegó rápido, por detrás. No supo bien qué era. Solo sintió algo frío por debajo de su cintura: era un metal.

“Quedate tranquilo, ya estás robado”. Esa fue la carta de presentación del joven extraño y presuntamente armado. Era la primera vez que le pasaba algo así, algo raro para un adolescente que habita en el Conurbano bonaerense. Al menos, en la televisión pintan a esas zonas turbias de La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes como sitios libres de toda ley. El far west: esos lugares en los que los problemas se solucionan a los tiros y el crimen está a la orden del día. ¿Acaso no pasa eso en el resto de la Argentina? Que suerte, ¿no?

Para él era la primera vez. Con sus catorce años, grandulón, flaco, de espaldas anchas y andar descuidado e inocente, jamás había visto la realidad de tan cerca. Cuando se dio vuelta, le pareció ver una cara conocida. Esa sensación duró solo un instante. No lo conocía. Su círculo social era muy reducido y tampoco era bueno recordando facciones ni trabando amistades con desconocidos.

Ante su inacción, el delincuente se puso más nervioso. “Dame el celular”, ordenó el pibe, ya de frente a su víctima. “¿Un celular? Apenas tengo plata para pagarme el saldo de la SUBE. Jamás gastaría en un aparato como ese. Tengo uno que heredé de mi hermana. Viejo, gastado. Solo para llamadas”: todo eso lo pensó. No dijo nada.

Las rodillas aflojadas eran síntoma del miedo. Podría haber hecho algo, pero no. Se limitó a pensar en que la suerte nunca lo acompañó y a que esa situación terminaría de la peor manera. A todo esto, la gente seguía transitando como si nada ocurriera. Solo bastó que un hombre preguntara si todo estaba bien, para que se evidenciara un inminente crimen.

La cobardía pudo más y el ladrón huyó. No vio adonde se fue. Quizás si su concentración se hubiera posado hacia su entorno, lo advertiría. Pero no.

2 comentarios sobre “Pero no

  1. Me gustó, me encanta como narras un acontecimiento que desgraciadamente sucede en muchos lugares del mundo. Pero no, no sólo es una situación que le sucede al protagonista, también al resto de la sociedad que no enfrentan la realidad. Un saludo.

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